Día 64. Sporting-Real Sociedad (3-1): vuelta a la anormalidad

El peligro del genio es la expectativa.

El encuentro

XI: Rulli; Zaldúa, Navas, Íñigo, Yuri; Xabi Prieto, Illarramendi, Zurutuza; Carlos Vela, Willian José, Juanmi (4-3-3)

Bajas: Carlos Martínez, Agirretxe, Odriozola, Guridi

Sporting de Gijón: Cuéllar; Lillo, Meré, Amorebieta, Echiejile; Xavi Torres, Vesga, Sergio Álvarez; Víctor Rodríguez, Carlos Castro, Burgui (4-3-3)

La Real Sociedad dejó el fogón encendido antes de saltar al césped de Anoeta. De esa forma solo necesitaría de muy pocos segundos para servir el primer plato. El equipo de Sacristán explayó en el primer minuto su propuesta y lo personalizó en el segundo. A los dos minutos la escuadra txuri-finalizó con Willian José lo que había empezado en la asociación Rulli-Yuri Berchiche. El zarauztarra, punto de referencia de extremado éxito en la salida de balón ayer (y durante toda la temporada), también significó progresión en toda construcción txuri-urdin (sus combinaciones con Zurutuza e Illarramendi −28 en total- fueron las más repetidas del encuentro).  Como en el 1-0, la Real mantuvo durante todo el primer tiempo la amplitud (Xabi Prieto y especialmente los dos laterales) y profundidad (Juanmi, Willian José, Zurutuza) fundamentales para, a través del balón, descoser a un Sporting descompuesto por su inconstancia.

Solo a través de Burgui, y no porque el equipo potenciara sus características (ni las de nadie), los de Rubí percibieron que su corazón aún latía. Amén de que las dos mejores ocasiones del equipo asturiano en 90 minutos de juego fueron una mala salida de balón realista y la pérdida de un duelo individual por parte de Zaldúa (frente al propio Burgui). En cuanto a los de Donosti, la velocidad de balón (primeros toques creando ventajas), los triángulos asociativos (jugadores a diferentes alturas bien ubicados) y el porcentaje de buena toma de decisiones se cobijaron de nuevo, y después de varios meses, bajo el techo de Anoeta. Otra forma de resumir la tarde, y seguramente la más acertada, es que Illarramendi y Zurutza volvieron a reencontrarse.  

Juanmi lo intentó, y Xabi se lo regaló

A ellos se les sumó Xabi Prieto, quien con dos asistencias, puso rostro con cifras a lo que normalmente no suele ser necesario; su poderío místico es apreciable desde cualquier esquina del estadio. Quien también obtuvo premio fue Juanmi, persistente donde los haya, ya que tiene automatizado el desmarque de ruptura haga lluvia o pegue sol malagueño. Mismamente antes del 2-0 (min 20), ya lo había intentado más veces en los minutos anteriores. Y es que cuando un pasador mira hacia el portero rival, el de Coín activa su función preferida. Igual que un muñeco de cuerda suena cuando el niño tira de ella. No importa tanto si llega o no el balón como ofrecer a sus compañeros la posibilidad de aprovechar el espacio que hay detrás de los centrales (pase largo) y también el de delante (ocupar el espacio que el malacitano libera cuando arrastra a uno de los centrales).

Los dos goles y el momento (ambos en los primeros 25 minutos) aligeraron la carga de responsabilidad de los donostiarras. Mientras tanto el equipo de Rubí agonizaba con cara de circunstancia, más preocupados por su juego que la diferencia en el marcador. El plano nivel colectivo de los sportinguistas hacían buena la presión y las fases de repliegue txuri-urdines, más ordenadas que intensas. Con Asier Illarramendi a la cabeza, con quien la Real reinició o dio continuidad a cada jugada que considerara oportuna finalizar, el conjunto de Sacristán orientó durante 90 minutos hacia la plácida victoria. Como en tantas otras tardes de fútbol, cuando considerábamos (y consideraremos) normal lo anormal. Ya solo falta por comprobar si, con el resto de buenos recuperados, matendrán el ritmo a Europa.

Eusebio: “Importante ganar después de no poder hacerlo durante varios partidos. Victoria merecida; hemos hecho un buen partido desde el principio. Se nos ha puesto muy bien después de los dos goles […] Hemos recuperado sensaciones de juego, presión hacia adelante, de equipo junto… Cuando hemos tenido el balón también tuvimos criterio para jugarlo, buena salida de balón, hemos tenido profundidad y ocasiones… partido completo”

Rubí:  “La Real ha sido muy superior a nosotros, un equipo que practica un fútbol espectacular porque es muy dificil de controlarlo; te puede jugar elaborado, te puede jugar directo, sus jugadores tienen mucha pausa, tranquilidad a la hora de buscar el agujero del rival”

↑Aplauso de la semana: Asier Illarramendi

↓Suspenso de la semana: –

 

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