Día 38. R. Sociedad-Atlético de Madrid (2-0): jugar sin calendario

Si a David Zurutuza lo aisláramos en un cuarto oscuro su lucidez atravesaría las paredes. La enorme valía del centrocampista txuri-urdin reside en que además de ser un completo manual de gestualidades, su fútbol traspasa la frontera de la zona de acción de sus compañeros a fin de otorgar continuidad al juego colectivo. Es un jugador hegemónico. Es la sangre que circula a través de un corazón, Illarramendi, igual de sano.

Esto convierte a la Real Sociedad en un equipo transparente, que pone las cartas sobre la mesa, pero no por ello se transforma en previsible y de fácil de contrarresto. Porque si ambos jugadores tienen un buen día, el acierto técnico les convierte en invencibles. De manera que tapar a uno es una posibilidad, pero cortocircuitar a los dos sólo una minoría en La Liga está a la altura de poder hacerlo. Es por eso, y por el orden que les rodea, que la Real de Sacristán ha comenzado a jugar al fútbol sin mirar el calendario.

XI: Rulli; Carlos Martínez, Mikel, Navas, Yuri; Xabi Prieto, Illarramendi, Zurutuza; Vela, WJ, Oyarzabal (4-3-3)

Bajas: Gaztañaga, Iñigo Martínez, Granero, Agirretxe, Markel Bergara

Atleti: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe Luis; Saúl, Gabi, Koke, Carrasco; Gameiro, Griezmann (4-4-2)

Arriesgar sale barato cuando una mínima cuota de éxito está garantizada; en el caso de la Real no hay consuelo posible ante una faena como la de San Mamés, pero ganar a Leganés y Alavés ha sido fundamental en todos los sentidos para que el equipo pudiera seguir jugando de memoria incluso ante gigantes como el que ha construido Simeone. Es algo parecido a lo que comentaba César Luis Menotti cuando decía que “una buena noticia nos hace sentir fuertes, ágiles, bellos e invencibles. Por el contrario, una mala nos hace descubrir las miserias e inseguridades de las que también estamos hechos”. Bien, pues la Real ha girado en torno a los dos tipos y parece que finalmente ha salido cara.

En las últimas cinco victorias del conjunto de Sacristán coincide que la efectividad en el pase (una media de 82,4%) ha inyectado suficiente carga de seguridad a los jugadores como para dominar a un mastodonte europeo como el colchonero. El sábado fue un día como los anteriores en Anoeta, donde hasta el último tercio del campo las líneas de pase se multiplicaban y el posicionamiento colectivo de la Real confundía por dentro y por fuera (múltiples referencias) indistintamente al equipo contrario (este es un factor clave para que el rival termine optando por retroceder metros).

De igual manera, también como en el pasado reciente, se echó en falta una forma de morder que no consistiera en centrar desde la banda. La igualdad del primer tiempo se reducía a que la amenaza contraatacante del Atleti era mayor, pese a que en términos globales el equipo no se sintiera tan cómodo como los realistas. En este sentido, la buena noticia para la entidad donostiarra es que el crecimiento ascendente de Carlos Vela invita a pensar que la escasa variedad resolutiva es un vacío condenado a desvanecerse. El primero en agradecerlo es Willian José, quien cada vez encuentra mayor recompensa en su pivoteo. Y es que sin ser aún el de 2012, el grado de intimidación del mejicano comienza a moldear sistemas rivales.

El que sí parece estar cerca de la cima es Yuri Berchiche, quien raramente tiene asiento en la sala del elogio por tener un centro lateral algo alocado. Sin ser una crítica hueca, es igual de cierto que la fuerza con la que irrumpe y asienta al equipo en campo contrario compensa cualquier mal centro. Para su entrenador, que prioriza la amplitud y el brío sin balón, tener a un lateral con buen retorno y que asegura llegadas a línea de fondo es un tesoro táctico. Además, Yuri golpea tantas veces la puerta que ésta termina abriéndose (penalti de Gabi).

Las mejores ocasiones del Atlético de Madrid partieron de pequeños desajustes que la Real Sociedad normalmente asume cuando practica su plan de alto vuelo. Y lo asume porque Illarramendi está en el campo; los errores de Asier son sumamente inferiores en número en comparación con el acierto al que tiene malacostumbrada a la parroquia txuri-urdin. Las verticalizaciones de Gameiro (min. 16, 26, 51) coinciden en que el rival sobrepasa al de Mutriku bien por un error individual (como la ocasión del mano a mano), porque está fuera de posición (de los interiores –Xabi Prieto/Zurutuza- depende que esto no suceda) o bien porque simplemente la capacidad individual del rival es muy alta (pero raramente superior). Con balón, si el entorno guarda orden, el ritmo fluye.

La sociedad Illarramendi-Zurutuza fue la más repetida del partido (19 ocasiones). Fuente: FourFourTwo

Simeone confesó la escasez ofensiva de su equipo antes de que terminara el primer periodo; Griezmann abandonó el centro para ocupar la banda izquierda, Saúl pasó a la mediapunta y Yannick Carrasco a la derecha (a quien, por cierto, le sentó fatal enfrentarse a Yuri). Simeone trataba de agitar el espacio relacionado con la espalda de Navas y Mikel González y los huecos entre centrales y laterales, el eslabón teóricamente más débil de la Real. Incido en lo de “teóricamente” porque los centrales  colaboraron para que nadie se acordara del, de lejos, el mejor defensa. Igualmente, tal y como apuntaba arriba, que la Real pierda 2 de cada 10 pases le convierte en uno de los equipos más fiables de la competición con el esférico en su poder. Además, tras cualquier pérdida cuenta con la actitud, pero sobre todo aptitud, para correr hacia adelante, robar y generar así situaciones muy beneficiosas. Tras el 1-0, dicha predisposición resultó fundamental hasta la acción de Vela en el 2-0.

Si hay algo que la Real está manteniendo intacto durante el camino triunfal del último mes es el poso competitivo del equipo cuando cambian los acontecimientos. Alguno podría pensar que después de haber anotado el 1-0 ante el subcampeón de la Champions dar un paso atrás es una decisión bastante razonable. Sin embargo, los de Eusebio mantuvieron el empuje, y el técnico vallisoletano acudió nuevamente a la sustitución del hombre por hombre (Canales/Xabi Prieto y más tarde Vela/Concha) para retocar el cuadro sin que perdiera colorido.

Queda por comprobar cómo responderá el equipo de Sacristán ante un resultado adverso, puesto que el conjunto blanquiazul y las remontadas caminan por rutas  muy diferentes (la Real Sociedad no remonta un partido desde diciembre del año pasado ante el Eibar). Cuestiones como ésta o la condición física del equipo en 2017 son de interés para aquel que no quiere o sabe disfrutar del momento. Ahora que el bloque responde, sería paradójico que la mayor preocupación de la afición sea cuándo no lo hará. La Real está montada en un tiovivo del que caerá de la misma manera en que se subió. El carácter cíclico del fútbol no perdona a ningún equipo de la misma manera en que la vida puede torcerse al doblar la esquina. Disfrutemos hasta entonces.

Eusebio“Estamos haciendo méritos para tener el premio del gol y de la victoria. En el cómputo general de los 90 minutos los jugadores han hecho un desgaste muy grande. […] Las tres victorias seguidas en las últimas jornadas ratifica la buena línea de juego del equipo.”

Simeone“Duelo bastante competido hasta el penalti. Luego la Real terminó redondeando un buen partido. […] En el primer tiempo lo hicimos bastante bien salvo en los primeros 10 minutos. Después nos encontramos posiblemente mejor que la Real, tuvimos alguna que otra ocasión para poder marcar. En el segundo tiempo, sobre todo al final del partido, la Real fue mejor.”

↑Aplauso de la semana: David Zurutuza

↓Suspenso de la semana: 

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