Día 36. R. Sociedad-Alavés (3-0): el derbi que quería Eusebio

“Si no padeciéramos alguna vez el desamor, no sabríamos apreciar el amor en toda su dimensión cuando aparece en nuestras vidas”.

Miguel de Unamuno.

El encuentro

XI: Rulli; Carlos Martínez, Navas, Iñigo, Yuri; Xabi Prieto, Illarramendi, Zurutuza; Vela, WJ, Oyarzabal (4-3-3/4-1-4-1)

Bajas: Agirretxe, Zaldúa, Markel, Gaztañaga

Alavés: Pacheco; Vigaray, Laguardia, Feddal, Raúl García; Edgar, Llorente, Torres, Katai; Camarassa, Deyverson (4-4-2)

Sufrir a la Real Sociedad de los últimos años tiene una ventaja, la única seguramente, y es que nos sobran referencias sobre el significado real de jugar mal a este deporte. Las etapas de Arrasate, Moyes y Eusebio ultimaron una Real Disociación que, desde hace aproximadamente un mes y medio, está desapareciendo a fuego lento. Desde entonces los de Sacristán están buscando ganar diferente, concentrados en la ejecución de una propuesta definitiva, pero procurando siempre que en la derrota también perdure su esencia.

Lo que antes era intuición ahora es asignación: Zurutuza ya no deambula por el campo e Illarra delega en él, Oyarzabal no está tan exigido (y curiosamente esto no le está beneficiando), los laterales suben para sorprender (qué bien está Yuri), Vela puede compensar su falta de regate combinando con otros socios… En resumen, un cúmulo de reajustes a los que se incluye una colocación y actitud defensivas innegociables. Ayer por ejemplo el jardinero de Anoeta tuvo que trabajar de más, porque durante la primera media hora el desarrollo del partido se definió en las primeras ocho franjas del campo, donde el equipo txuri-urdin se encargó de que el Alavés no encontrara puntos de salida.

Mapa del juego aéreo de la RSO en el 1T (Foto: Squawka)

Mapa del juego aéreo de la RSO en el 1T (Foto: Squawka)

En esos treinta minutos toda intercepción realista (4/4) fue en campo contrario, el cielo conservó el color blanquiazul (la Real rozó un éxito del 70% en los duelos aéreos), la segunda línea (encabezada como de costumbre por Illarramendi) exigió al rival tomar decisiones precipitadas y, en última instancia, Iñigo Martínez tenía la última palabra en caso de desajuste organizativo. Que las únicas dos ocasiones del Alavés fueran un disparo desde el centro del campo (Edgar) y un lanzamiento a balón parado (min. 10) se explican desde la buena disposición donostiarra. En términos más generales, el comportamiento de todas las piezas tras las pérdidas de posesión fue indudablemente la principal causa del dominio realista.

Que no iba a ser el partido de San Mamés lo descubrimos en los primeros 2 minutos, periodo de tiempo que necesitó Carlos Martínez para igualar el número de centros (2) que el lateral ejecutó en 90 minutos de derbi. Precisamente en el juego lateral se gestó el 1-0, gol que por cierto, volvió a nacer en los pies de Raúl Navas por segunda semana consecutiva. El central estuvo menos exigido pero no por ello poco eficiente en su misión ofensiva (cambios de orientación, asegurar balón con Iñigo mientras el equipo se posiciona, detectar y conectar con hombres alejados como en el citado 1-0 o en la ocasión de Willian José en el 37’…).

Sin embargo la posesión y la superioridad colectiva echaron en falta a su hermano mayor: el desborde. De forma negativa, pesa mucho que ahora mismo Oyarzabal (escorado muchas veces en banda y con una salida incómoda hacia dentro) y Yuri sean los mejores regateadores del equipo. Recuperar el matiz genuino del fuera-dentro de Carlos Vela es fundamental para que lo que ahora suelen ser resultados ajustados se conviertan en resultados que se ajustan al dominio del equipo. Voluntad está poniendo, desde luego.

Nota: Sería un ejercicio interesante volver a ver el vídeo fijando la mirada solo en Xabi Prieto, quien equilibra los movimientos del mejicano, y con quien permuta constantemente por los dos carriles.

El segundo periodo Willian José decidió que llevara su estampa. Ya no solamente por el gol, cuya descripción siempre se quedaría pequeña, sino por su permanente intención de abastecer a sus compañeros. Uno de los grandes favorecidos fue Oyarzabal, que gracias a los movimientos del brasileño hacia la banda le permitió encarar mejor el área.

Lo que el Alavés ganó en altura la Real incrementó proporcionalmente la peligrosidad en sus contraataques. Como la del minuto 49, en la que si Xabi Prieto no hubiera actuado como Xabi Prieto, el partido habría terminado en aquel mano a mano escorado (a estas alturas no vamos a culpar al capitán por no saber hacer cosas normales).

Tras el 2-0, y ya con el partido candado (importante la constancia realista independientemente de lo que reflejara el marcador), cabría mencionar el influjo emocional sobre Sergio Canales (20 minutos para él) y Vela (gol del 3-0). Sobre la situación de éste último hay dos formas de tomarse su rendimiento individual. La primera es reducirlo a que el mejor jugador de la Real no está cumpliendo del todo su condición (aunque, tal y como muestra el anterior vídeo, está por la labor de volver), y la segunda argumenta que Real suma puntos convenciendo aun sin aprovecharse de su pilar ofensivo. Mientras el equipo gane la primera no supondrá un problema. En cuanto a la segunda postura, irremediablemente invita a mirar hacia la parte superior de la clasificación.

Eusebio“Hemos dado todo lo que tenían los jugadores […] Lo hemos hecho bien y merecemos este resultado. Los goles han sido la consecuencia de ese gran trabajo. En la última fase del primer tiempo el Alavés ha mostrado su determinación y nos ha obligado a trabajar. Tras el descanso hemos salido con el ánimo de hacer el 2-0 y hemos frenado el cambio de propuesta del rival, que ha introducido un delantero más.”

Pellegrino“No hemos estado nunca en el partido. Ha sido un inicio difícil, donde la Real nos han apretado. […] Tomamos decisiones en el descanso como partir el equipo, jugar más directos, y eso con equipos de calidad nos deja una enseñanza: no podemos jugar tan largo. Fue un desgaste bárbaro, porque al principio hemos corrido mucho detrás del balón y luego ha sido de ida y vuelta. […] Tenemos que seguir creciendo, pero si aún hay cosas que no acaban de funcionar no es por la actitud de los jugadores. Así que darles continuidad es el camino.”

↑Aplauso de la semana: Willian José.

↓Suspenso de la semana: 

Un comentario en “Día 36. R. Sociedad-Alavés (3-0): el derbi que quería Eusebio

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