Día 35. Athletic-R. Sociedad (3-2): pensando en los veinte

“¡Personalidad para jugar, chicos!”, arengaba Carlos Vela en el túnel de vestuarios antes de disputar los últimos 45 minutos. Los micrófonos de Bein Sports recogían las palabras del mejicano y a la vez descubrían gran parte del problema: la Real Sociedad estaba ganando 0-1 con personalidad en San Mamés. Pero no con aquella que se refiere a las cualidades positivas de un equipo, sino al conjunto de características que diferencian a uno de otro. Y en el caso de los blanquiazules, las suyas estaban bien definidas por las pautas de su entrenador (reconocido por él a posteriori).

Ocurre que, como bien dice Jaime Sampaio, “si un jugador pasa el balón al entrenador o al público durante un partido, es saque de banda. Ellos no juegan“. Por eso el plan de ruta que diseñó Eusebio Sacristán funcionó solo en su mapa mental; porque en Bilbao, a diferencia de los rivales del pasado reciente, no perdonan el error ajeno. Y ante una Real que aún está aprendiendo a andar, el Athletic desequilibró el derbi demostrando que hace tiempo dejó de gatear.

El encuentro

XI: Rulli; Carlos Martínez, Navas, Iñigo, Yuri; Xabi Prieto, Illarramendi, Zurutuza; Vela, WJ, Oyarzabal (4-3-3)

Bajas: Zaldúa, Héctor, Gaztañaga, Agirretxe

Athletic: Iraizoz; De Marcos, Yeray, Laporte, Lekue; Iturraspe, San José; Williams, Raúl García, Muniain; Aduriz (4-2-3-1)

El análisis parte de una premisa: la Real de Sacristán ha dejado a un lado la espera. Alargar y ensanchar el campo ya no es cuestión de una condición (local o visitante), y por lo tanto el equipo asume que cederá espacios a cambio de incrementar el número de llegadas al área rival. En definitiva, es una apuesta peligrosa a corto plazo si te enfrentas a un grupo extremadamente curtido como el que dirige Valverde. Porque es arriesgada e independiente del escenario, pero teóricamente más afín a los jugadores que la propuesta que, por ejemplo, el equipo desplegó en el mismo campo el año pasado.

La clave está en que, opuesto a lo sucedido la temporada pasada, Eusebio alineó para transmitir un mensaje duradero, lejano a los 90 minutos. Algo muy difícil de digerir para el aficionado, que vive para ganar este tipo de partidos (aunque en Bilbao intenten convencerse de lo contrario), pero entendible desde el punto de vista táctico y emocional. Perder, sin ser en ningún caso el objetivo, es parte del aprendizaje.

La idea txuri-urdin cuajó durante escasos 15-20 minutos, en los que la Real encontró en la posesión (70%) un lugar donde acomodarse, hasta que Raúl García y Aduriz afinaron sus movimientos para borrar a Illarramendi del mapa, y por lo tanto, ladear la salida de balón donostiarra. La Real necesitaba del acierto de sus centrales (y portero) para generar ocasiones como la que precede al córner del gol de Zurutuza. Es decir, un pase profundo de un central (Navas), un desmarque de apoyo de un lejano (Vela en este caso), y acelerar la jugada en la última parcela del campo (Yuri).

Sin embargo, se juntaron varios factores para que esa acción no se repitiera más veces. La más notable, la mencionada mejoría bilbaína en el pressing, y por otro lado la evidente superioridad del Athletic en las segundas jugadas, tanto en las defensivas como en las ofensivas (véase las descargas de Aduriz en las ocasiones de Williams y Muniain del primer tiempo).

El Athletic salió victorioso en el 66% de los duelos aéreos, interceptó el doble que la Real (20-12), y robó mejor (41% de acierto en tackles, por 28 de la Real) en el cómputo del partido (Datos: Squawka)

A partir de ahí se explican casos como el de Xabi Prieto, que no ejecutó ningún pase  de cara en 45 minutos, o el de Willian José, desbordado por la anticipación de Yeray Álvarez durante todo el partido. Oyarzabal y en mayor medida Vela practicaron un fútbol de cuentagotas que ni mucho menos oxigenaba a sus compañeros y eso ahogó a Zurutuza, el más móvil del centro del campo (pero angustiado por el buen hacer de Iturraspe y San José en el dominio de la zona). En este sentido, sin esa capacidad de sostener el balón, los laterales perdían la oportunidad de alargar y sorprender por fuera (Carlos Martínez, que realizó dos centros en 90 minutos −ambos en los últimos 25 minutos-, no cruzó la divisoria). En resumen, Navas, Iñigo e Illarra, además de notar el aliento del rival, no encontraban ningún tipo de solución en las zonas adelantadas.

Desde el 0-1, y no por voluntad (la presión de bloque realista fue agresiva siempre que tuvo la oportunidad) sino por sus propios errores, los de Sacristán perdieron metros. En ese momento, y hasta el final, los tres puntos dependían directamente de Rulli e Iñigo Martínez (nueva exhibición contra el máximo rival), mecánicos de un coche averiado que ven a lo lejos la llegada de una manada de camiones. Los Muniain-Williams de ayer, el fenómeno Aduriz y los errores individuales (Navas y Carlos Martínez muy superados por el contexto) era mucha misión hasta para Iñigo y Gero.

La remontada formaba parte de un guión cantado. Igual de cierto es que Eusebio no dio señales de ofrecer respuesta; el 1-1 lo recibió muy pronto y para cuando quiso introducir a Canales el marcador ya reflejaba el 2-1. Con el 3-1 y a pesar de todo, Iñigo se encargó de generar algún tipo de esperanza en el tercer remate de a puerta del equipo. Guiada más por la casualidad que por la causalidad, la Real estaba viva sin saber muy bien por qué. Aunque no llegó a tiempo para salvarse.

Lo bueno de ser lunes es que ya queda menos para el sábado, día en que Eusebio tendrá que demostrar que el patinazo es parte de la evolución de un proceso elaborado. Un diseño adaptado a los veinte equipos que conforman la liga, y no solo a uno. De lo contrario, de poco o nada habrá servido exponer a Saturno en territorio de tu peor enemigo si dentro de un mes el equipo juega a algo totalmente diferente. Este es un error que el vallisoletano ya cometió tras el día de Gijón; dar ahora marcha atrás tendría poco perdón.

Eusebio: “Hemos empezado muy bien, controlando al Athletic, y el partido se ha puesto bien con el 0-1. Después del empate hemos tenido que defender balones largos y ahí hemos perdido ese control. Han generado las ocasiones que les han llevado a darle la vuelta al marcador y ha habido una fase importante del partido en la que han sido superiores. […] Han estado bien en la presión en el medio campo. Con la conexión entre Raúl [García] y Aduriz, las segundas jugadas y ese trabajo de presión nos han ganado esa zona y no nos han dejado sacar el juego desde atrás. […] Hemos podido fallar en la salida del balón, pero tengo que felicitar a los jugadores porque han llevado a cabo la propuesta que teníamos prevista. Eso demuestra personalidad, aunque debemos mejorar para no cometer esos fallos.”

Valverde: “Hemos terminado sufriendo por haber concedido el segundo gol, pero el partido no era para terminar así, sino para ir con un marcador más holgado. […] Es verdad que en el inicio no hemos empezado bien, ellos no se nos acercaban demasiado pero tenían en balón en la línea de atrás y nos han creado cierta incertidumbre. […] Después del gol el equipo se ha sobrepuesto bien, hemos empezado a ir más adelante, y ahí hemos creado las primeras ocasiones. […] El primer gol nos ha dado mucho ánimo porque además ha sido nada más comenzar el  segundo tiempo.”

↑Aplauso de la semana: Iñigo Martínez.

↓Suspenso de la semana: Raúl Navas.

2 comentarios en “Día 35. Athletic-R. Sociedad (3-2): pensando en los veinte

  1. Pingback: Día 36. R. Sociedad-Alavés (3-0): el derbi que quería Eusebio | La mano de David

  2. Pingback: Día 38. R. Sociedad-Atlético de Madrid (2-0): jugar sin calendario | La mano de David

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s