Día 30. Real Sociedad-Espanyol (1-1): Illarramendi en marea baja

La Real Sociedad me recuerda al Puzzle Bobble, un deleite de la infancia. No porque juegue con la misma inocencia que me llevaba una y otra vez a la derrota, que también, sino por lo predecible que resulta su juego en líneas generales. Cada siete días parece estancarse en la misma fase. Y como sucedía con el videojuego, cuando vemos al equipo realista somos capaces de dibujar en nuestra mente la trayectoria de los envíos antes de que se ejecuten, con la diferencia de que lo que sucede en Anoeta no nos divierte. 

El encuentro

XI: Rulli; Zaldúa, Mikel, Iñigo, Yuri; Pardo, Illarramendi, Zurutuza; Oyarzabal, WJ, Juanmi (4-3-3/4-1-4-1)

Bajas: Agirretxe, Canales, Granero, Toño

Espanyol: Diego López; Javi López, David López, Duarte, Víctor Sánchez; Hernán, Marc Roca, Javi Fuego, Piatti; Gerard Moreno, Baptistao (4-4-2)

Sin necesidad de ningún tipo de pacto, ambos equipos aceptaron en silencio que el dominio del balón sería local. Quique Sánchez Flores planteó un ejercicio de presión similar, pero diferente, al día que su equipo empató frente al Málaga. Bajo el mismo esquema (4-4-2), Gerard Moreno esta vez no centraría toda su atención defensiva en el hombre más creativo del rival (Ignacio Camacho el otro día, Illarramendi el viernes), sino en acompañar a Baptistao o bien a morder a los centrales o bien a cerrar el carril central. El Espanyol combinó un pressing alto con otro menos agresivo contra una Real que, en cualquiera de los dos casos, necesitaba que delante de Illarramendi hubiera movimientos de auxilio para romper la primera línea. Si éstos no se sucedían, el panorama para el de Mutriku era lo más parecido a un pantano compuesto por hombres de negro.

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Gerard Moreno en fase defensiva vs Málaga

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Gerard Moreno en fase defensiva vs Real

 

 

 

 

De los dos interiores, miembros del siguiente escalón organizativo, Pardo no generó ventajas en la zona y Zurutuza, aunque no interpretó la necesidad hasta bien entrada la primera parte, comenzó puntualmente a recibir balones detrás de la delantera perica a fin de que las jugadas no perdieran el argumento en la banda (algo que en la Real sucede habitualmente). Durante más de veinte minutos, Zuru fue el único método real que permitió al equipo de Sacristán poder generar inquietud en el equipo contrario (tanto jugando por dentro como apoyando en la banda para cambiar la dirección de juego hacia el otro costado).

Como se aprecia en el anterior vídeo, la forma habitual de proceder era acumular efectivos por dentro para ser fuertes por fuera (Yuri-Zaldúa). En cambio Willian José no recibió del cielo ningún balón de remate ventajoso (tanto los centros laterales como la estrategia a balón parado no enturbiaron la vuelta de Diego López al fútbol español). También el brasileño, consciente del poco volumen ofensivo de su equipo, por momentos retrocedió varios metros para asociarse, cambiar el sentido del juego y dejar el espacio a Juanmi (el más vertical del primer tiempo con constantes desmarques de ruptura). En este sentido, el estilo asociativo de Willian, más fino y menos agresivo que el de Jonathas, parece casar con los jugadores que le rodean en el campo.

En defensa, el plan contraataquista del Espanyol se quedaba un tanto corto: un 4-2-4 encabezado por Gerard Moreno y Baptistao (maestros de la temporización y la carrera respectivamente) que concedían a Piatti y Hernán la posibilidad de avanzar por la banda. En esta materia  se dejó notar el empeño defensivo de los hombres de Eusebio. Además de la presión tras pérdida, las marcas individuales estaban bien definidas, y en caso de desajuste, siempre quedaba Illarramendi.

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Las cinco asociaciones más repetidas del encuentro frente al Espanyol. Illarramendi presente. (Fuente: FourFourtwo)

A Asier, que registró la remarcable cifra de 99 pases (89% de ellos exitosos) al final del partido, se le presentó un contexto completamente diferente -y favorable- en el segundo periodo. Tras la acción puntual del gol de Piatti (aunque también fue consecuencia de la mejoraría por parte del Espanyol en la calidad de sus posesiones) y sobre todo, después de entrar Carlos Vela (Sacristán detectó el poco peso de Pardo), la marea españolista comenzó a bajar y por ende la zona de influencia de Illarra a crecer.

Con el mejicano en la derecha la estructura realista ganó sentido dándole a Illarra razones para seguir abasteciendo al resto del equipo; además con Vela en el campo Oyarzabal se desatendía por completo de la banda, Juanmi volvía a la izquierda (la había abandonado en la reanudación para jugar en la derecha, la menos natural) y por último a los laterales se les despejaba el paisaje frontal (y por lo tanto, crecían las posibilidades de encontrar las referencias mediante centro lateral). Modificada la estructura, el Espanyol sintió el acoso por los tres sectores del campo hasta la obra de Willian José, que coronó el juego de pies con la cabeza. La inercia y la buena elección (o corrección, según se mire) de Sacristán rescataron un punto insustancial para un equipo, el txuri-urdin, que continúa sin dar el primer paso hacia algo firme.

Eusebio“En el primer tiempo quizá nos ha faltado más velocidad de balón y de profundidad, ellos estaban bien cerrados poniendo un ritmo lento al partido, pero lo teníamos controlado. […] Va a hacer muchos goles [Willian José] porque es un jugador de mucho talento, está con muchas ganas y hoy ha tenido el premio. Nos alegramos.”

Quique: “Los hemos frenado bien en el primer tiempo. Tienen muy buenos jugadores para hacer daño por dentro y por fuera. Ya hemos visto en los últimos minutos que es un equipo que centra muy fácil. En el segundo tiempo, en los primeros quince minutos jugamos bastante bien, y hemos sufrido los últimos quince; ellos tenían más fuerza, los cambios les han funcionado mejor, nos han controlado mucho más […] Nos gustaba la idea de poder salir a la contra y se ha hecho, pero me gustaba también la idea de buscar un poco más la pelota como hemos hecho en los primeros veinte minutos del segundo tiempo.” 

↑Aplauso de la semana: Asier Illarramendi.

↓Suspenso de la semana: no es un nombre, es un recurso que rara vez genera puntos en la Real: el balón parado. 13 lanzamientos de estrategia y ante un rival en principio propicio para dominar la batalla aérea, solamente una falta lateral botada por Vela (min. 87) creó peligro.

Un comentario en “Día 30. Real Sociedad-Espanyol (1-1): Illarramendi en marea baja

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