Día 29. Osasuna-Real Sociedad (0-2): adaptarse o caer

“Yo entiendo que en el fútbol, como está tan igualado en el aspecto estratégico (se preparan bien los partidos, se estudia bien al contrario, todos tienen buenas condiciones de entrenamiento, tienen buenos jugadores…) el detalle va a marcar la diferencia. ¿Dónde está ese detalle? Pues pienso que en el corazón y en la cabeza. Equipos competitivos con muchas ganas de ganar, de ir todos los días a trabajar y de entrenar. Con esa pasión se pueden hacer grandes equipos.”

Ricardo Sa Pinto (Fuente: Noticias de Gipuzkoa)

El encuentro

XI: Rulli; Zaldúa, Mikel, Iñigo, Yuri; Illarramendi, Pardo, Zurutuza; Xabi Prieto, Oyarzabal, Juanmi (4-3-3)

Bajas: Agirretxe, Canales, Gaztañaga

Osasuna: Nauzet; Javi Flaño, David García, Flaño, Unai García, Clerc; De las Cuevas, Oier, Fran Mérida; Jaime, Oriol  Riera (3-5-2)

En el capítulo de El Sadar, el manual del equipo visitante aconseja no caer en la red del equipo local, que normalmente consiste en una dinámica en la que el ganador de la mayoría de las disputas tiene medio partido ganado. Así es como Osasuna subió, y ahora pretende mantenerse en Primera. A través de un fútbol de detalles, en el que lo normal es que no sucedan muchas cosas. El partido de ayer es el ejemplo ideal.

Lo que ocurre es que como esta Real Sociedad no está en condiciones de imponer el estilo que su entrenador pregona, ayer (como tantas otras veces la pasada temporada) el equipo realista se percató de que este tipo de partidos no le sienta mal. Pensándolo fríamente, podría pensarse que hasta es el que más conviene a corto plazo.

El equipo txuri-urdin acudió al corazón que se refería Ricardo Sa Pinto, muestra de que a día de hoy la actitud no es tan problemática como la pizarra. En la primera media hora los de Eusebio se impusieron en el 59% de los duelos aéreos y robaron ostensiblemente mejor que su rival (el equipo realista acertó en un 44% de los tackles, por solo un 15% de Osasuna), y sin embargo no pudieron sacar rendimiento a la última parcela del campo.

mapa de calor Oyar 1T

Mapa de calor de Mikel Oyarzabal en el 1T (Foto: Squawka)

Porque pese a que Sacristán alineara un once propositivo, solamente Mikel Oyarzabal (esta vez desde la posición del nueve) generaba superioridades o espacios con sus acercamientos a la banda (aquí habría que preguntarse por qué tiene este rol, si en realidad luego sus movimientos no se compensan).

Una presión media-alta como la de Osasuna exigía no solo mayor velocidad de circulación, también un sentido de posicionamiento. Y actualmente la Real es más de estar que de llegar. Carece del efecto sorpresa, tan básico en este tipo de partidos y elemento innegociable si la idea es competir en una liga como la española. Es irrelevante que Yuri reciba un balón abierto en banda si la basculación y la persecución de las marcas para el equipo contrario resultan tan exageradamente sencillas. Nadie gira el sentido del juego, todos esperan, y al final es el crack quien se viste de héroe. Que en 90 minutos las ventajas sean una excepción es debido al sistema de relaciones, que en el caso de la Real es muy pobre.

En el último tramo del primer tiempo el equipo rojillo comenzó a encontrar una fuga por los laterales, zona del campo que adora este Osasuna de Enrique Monreal al ser la vía de escape por donde sus carrileros alimentan a los delanteros. Sin embargo de una acción aislada, un balón dividido que Zurutuza resuelve desde el suelo y posterior truco de Oyarzabal, llegó el 0-1 de Juanmi.

En el segundo periodo, de más empuje por parte de los locales, Zurutuza fue un nombre importante para el cuadro blanquiazul. La Real “descansó” en Zuru en los tramos que necesitaba alargar el bloque. En este sentido, las combinaciones con Yuri (siempre apoyando y con un excelente porcentaje de acierto en el pase -rondando el 90%- durante todo el encuentro) fue el oxígeno que permitió a la Real dar solución a su falta de creatividad para retener el balón.

La Real despejó un total de 28 balones en la zona del área en todo el partido, y 22 fueron en el segundo tiempo.

Claro que para llegar al sector Zurutuza era necesaria una línea defensiva que mandara el esférico a zonas alejadas. Y esta vez, al contrario que frente al Real Madrid, la zaga no necesitó a Rulli. Aun así a falta de 10 minutos Eusebio maquinaba armar la puerta trasera con la entrada de Markel Bergara, que finalmente gracias a un autogol de Unai García sus responsabilidades dejaron de ser igual de exigentes.

Dejar la puerta a cero y ganar es el alivio que buscaba la comunidad realista, que con 14 días por delante hasta el siguiente partido, espera encontrar la continuidad resultadista (que no de juego) ante el Espanyol de Quique Sánchez Flores.

Eusebio“Victoria muy trabajada en un campo muy difícil, contra un rival que tiene mucha determinación en lo que hace. Hemos trabajado el partido desde el principio, con mucha intensidad y por eso hemos podido igualar a Osasuna y llevarnos la victoria. […] Ha sido un primer tiempo de mucha lucha, había que ganar las disputas y ahí el equipo se ha desgastado mucho”.

Monreal: “El primer gol nos ha penalizado porque el partido estaba muy igualado, muy intenso. Los dos goles han sido dos detalles que nos han ido en contra”.

↑Aplauso de la semana: Mikel Oyarzabal. No por repetitivo dejará de ser cierto. Con las ideas más claras, Mikel fue el mejor interpretador del campo dándole a su equipo soluciones en salida y desborde (además de asistir en el gol, claro).

↓Suspenso de la semana:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s