Día 27. Valencia-R. Sociedad (0-1) o cuando Mikel cerró el círculo

Si existiera el tiempo muerto en el fútbol, los partidos de la Real Sociedad y el Valencia durarían más que una eliminatoria de Copa de Europa. Sacristán y Ayestarán no pararían de corregir hasta reproducir lo que maquinan en su mente, donde las cosas son de un color y melodía muy diferentes a lo que sucede en el césped. Durante toda esta temporada el statu quo de los dos equipos no ha escapado del error; copados de preguntas sin respuesta y suscritos a la confusión. Ambos entrenadores no son más que el rastro de un devastador torbellino, y por eso ayer en Mestalla vimos un partido dominado por el tiempo, o mejor dicho, por la falta de éste. 

El encuentro

XI: Rulli; Aritz, Mikel, Reyes, De la Bella; Illarramendi, Pardo; Xabi Prieto, Mikel Oyarzabal, Zurutuza; Bautista (4-2-3-1)

Bajas: Canales, Agirretxe, Vela, Navas, Héctor, Zaldúa, Iñigo Martínez, Granero, Carlos Martínez

Valencia: Domenech; Barragán, Vezo, Santos, Siqueira; Parejo, Danilo, André Gomes; Mina, Alcácer, Piatti (4-3-3)

Uno de los mejores partidos de la era Eusebio, perteneciente a la era pre catástrofe de Gijón, fue precisamente contra el equipo valencianista. Por entonces la idea ofensiva del recién llegado técnico realista no requería matices, era mucho más transparente que ahora. Hasta Jonathas, bigoleador aquella tarde de principios de enero, tenía intenciones de sumarse a la causa. Lo que luego sucedió realmente no necesita contarse.

El viernes, siendo el último partido de la temporada, la Real lo aprovechó para jugar a pierna suelta. Los de Sacristán defendieron con el sistema de siempre (insistiendo en la persecución individual sobre los hombres más creativos, en este caso Parejo y Gomes) pero atacaron más despreocupados que nunca. Hasta Mikel González, nada propenso a titubear bajo presión, arriesgó en los ataques posicionales que la Real planteó desde el comienzo.

defensa posic Real

Defensa posicional de la Real Sociedad

Intentando desafiar el pasado, los txuri-urdines quisieron desordenar al rival como nunca esta temporada lo habían conseguido. Solamente la opción dentro-fuera de Mikel Oyarzabal y las recepciones de éste por zonas interiores (con la colaboración de Prieto compensando sus movimientos), así como las conducciones de Zurutuza, fueron las pocas opciones de profundización.  Enfrentándose a un Valencia también profundamente llano en fase ofensiva, el partido se quedó sin porteros.

Algo diferente fue el segundo periodo, cuando Bruma nos recordó a qué vino a Donosti. Imitando al jugador que iluminó el Mundial Sub-20, el portugués encontró la lucidez en la cita más inoportuna. Sin mayor responsabilidad que la de disfrutar su último partido, improvisó hacia adelante y se ofreció por la banda derecha (su habitat natural) hasta dibujar el 0-1. Su actuación, el emperramiento de Bautista por encontrar su jugada y el debut de Zubeldia fueron las otras perlas que la Real reunió en Mestalla.

Claro que Mikel Oyarzabal fuera quien pusiera el lazo final al curso no deja ser ser un magnífico retrato de la temporada. Ya no sólo por sus cifras, o por su inyección de claridad futbolística cuando el equipo estaba bajo mínimos,  sino también por su impacto directo en la producción del conjunto donostiarra (4 de sus 6 goles fueron para adelantar a su equipo). Lo que él empezó, él ha cerrado.

Ahora mismo, en La Liga, existen pocos equipos con destino más incierto que el de la Real Sociedad, pero lo que parece evidente es que en torno a Mikel se pueden construir cosas. Concretamente el futuro que todos imaginamos hace algún tiempo, y que ahora tocará volver a intentar cimentar.

Eusebio“Partido muy igualado. Con alternativas de los dos equipos; nosotros hemos tratado de ir a por la victoria desde el principio. No nos ha sido fácil generar ocasiones. Relativamente hemos controlado en la fase defensiva, hemos impedido que el Valencia crease ocasiones, hemos tenido el control en ciertos momentos y hemos tratado de llegar al área contraria de manera aislada […] La confirmación de jugadores como Aritz, Mikel, Jon Bautista, Zubeldia… chavales que han estado trabajando con nosotros durante todo el año, que nos han estado ayudando a que el nivel competitivo del equipo fuese alto, merecían que tuviesen hoy este premio.”

Ayestarán: “La mala sensación no iba a cambiar; independientemente de que fuésemos nosotros o ellos los que marcásemos en el último segundo, el balance sería prácticamente el mismo.”

↑Aplauso de la semana: Bruma

↓Suspenso de la semana:

Un comentario en “Día 27. Valencia-R. Sociedad (0-1) o cuando Mikel cerró el círculo

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