Día 14. Athletic-R. Sociedad (0-1) o cuando Illarra cosió la victoria

No lo esconden, ellos mismos afirman que son presa de una imagen. Nada más pisar terreno donostiarra, Eusebio Sacristán se ganó la fama de un ser convencido, intransigente con la idea de que el balón no se iba a negociar mientras él dirigiera al equipo. Y aunque en sus primeros días dicha premisa ganó enteros (encarando hasta a la bestia más brava del lugar), lo cierto es que en las últimas semanas (tras la hecatombe en Gijón) se ha distinguido un importante paso atrás (no en calidad, sino en estilo). En Cornellá el equipo txuri-urdin aparentó ser camaleónico, ante el Granada el equipo dejó la sospecha y finalmente en San Mamés se confirmó: actualmente la Real de Eusebio vive de la espera y de la garra que tanto echaba en falta Alberto Górriz.

El encuentro

XI: Rulli; Aritz, Mikel, Iñigo, Yuri; Illarramendi, Reyes; Vela, Xabi Prieto, Oyarzabal; Jonathas (4-2-3-1/4-3-3)

Bajas: Carlos Martínez, Raúl Navas, Agirretxe, Canales

Athletic: Iraizoz; De Marcos, Gurpegi, Laporte, Balenziaga; San José, Beñat; Williams, Muniain, Susaeta; Aduriz (4-2-3-1)

Es muy probable que la condición de visitante tenga mucho o todo que ver, y que ante el Granada lo que realmente sucedió fue que se jugó regular. En cualquier caso la realidad estadística nos cuenta que la Real está aglutinando menos posesión que nunca. En las últimas tres semanas el equipo ha bajado del 40% de posesión en dos ocasiones, algo que solo ha sucedido una vez en el último año y medio. La llegada de Eusebio tuvo un impacto inmediato en el aficionado, que se acostumbró a ver una Real dominadora del 60% de los pases totales (la media del equipo tanto fuera como en casa era del 56,86%). Pero fue sufrir lo de Gijón, y el promedio de los últimos cuatro partidos ha bajado hasta el 42,25%. Dicho lo cual, ahora entraremos en materia de derbi, donde las cosas son difícilmente extrapolables a otras jornadas. Claro que eso no significa que las cuatro victorias consecutivas no sean “ciertas”, que lo son, y mucho.

Desde el 5-1 ante el Sporting la Real Sociedad ha pasado de dominar la posesión (56,86% de media)  a no obsesionarse con ella (42,25%)

El primer tiempo en San Mamés fue una especie de toma de contacto que se alargó más de la cuenta. En la línea de los últimos Athletic-Real, las pinceladas ofensivas fueron la excepción entre tanta imprecisión, balones en largo e interminables interrupciones. Pero si hubiera que nombrar dueño a alguien, ese sin duda vestiría de blanco y azul. Las razones de tal superioridad fueron, por un lado, el orden táctico en fase defensiva del equipo realista, y por otro la predisposición de los once visitantes de igualar fuerzas en las disputas, donde el Athletic normalmente se maneja como pocos en Europa. Controlado el fútbol rojiblanco, atacar sería mucho más fácil para la Real.

disposicion tactica

Disposición de los dos equipos en salida de balón del Athletic (Foto. sharemytactics.com)

En este sentido sobresalió un dorsal: el 4. Asier Illarramendi, que jugó con un ojo puesto en Beñat y otro en el global de las jugadas. Illarra disfrutó sin balón (e indirectamente su equipo también) lo que no pudo disfrutar con él (no generó salidas limpias, no ofreció pausa cuando el equipo la necesitó en el segundo tiempo y erró más de la cuenta). En una posición más fija que en anteriores semanas (esquema 4-2-3-1 bastante definido), y con la fiel compañía de Diego Reyes, anularon durante toda la primera parte a dos de los hombres que mejor interpretan el juego asociativo del Athletic (Muniain y Beñat). Además, por si sus roles no fueran suficientemente importantes, ese esfuerzo defensivo tuvo aun más mérito considerando la dificultad que supone haber jugado más de 70 minutos con una amarilla a sus espaldas (ambos fueron amonestados en el primer cuarto de hora). A continuación adjunto un vídeo en el que ilustro varias acciones en las que Beñat y Muniain, potenciales conectores de Aduriz (que se quedó en fuera de juego en la primera jugada, y así hasta el pitido final), se quedan sin opción de pase fruto de la presión del tándem Reyes-Illarra.

Así se entiende que las mejores ocasiones de los bilbaínos fueran en transición (el contraataque de Muniain que acaba en falta lateral, la pérdida en salida de Pardo…) y a balón parado. Obviamente que Iñaki Williams, el mejor hombre hasta su lesión (min. 37), abandonara el césped fue un handicap considerable a sabiendas de que él, Aduriz y Beñat han sido los pilares de los últimos tiempos del Athletic de Valverde. Sin profundidad suprema para atacar la espalda de Yuri, los anfitriones de la Catedral se perdieron en un discurso plano (envíos directos que la Real soportó con nota).

En cuanto a la Real, con menor presión a la hora de mandar con balón, se limitó a correr mediante sus mejores hombres, ocupando los carriles rápidamente como sucedía con Montanier (salvando mucho la evidente distancia entre ambos equipos), pero cambiando a Imanol por el rugido de Jonathas y la proyección de Griezmann por la de Oyarzabal. El resultado fue que Iraizoz encajara a la primera ocasión peligrosa. Otra vez Vela, otra vez Jonathas. El brasileño lo había intentado antes desde lejos, desde el mismo lugar y en la misma banda. Y ya entonces el guardameta navarro dio muestras de endeblez.

A partir de ahí, con el desgaste del tiempo, la Real comenzó a dar pasitos hacia atrás hasta que en el segundo periodo se notó tan cerca de Rulli que Reyes no dudó en formar parte de la línea defensiva. Los defensas (Mikel e Iñigo imperiales) y las ayudas de los extremos (especialmente comprometido Oyarzabal) comenzaron a dar sentido a los cero goles que ha encajado la Real en los últimos tres encuentros. Pardo entró (por Reyes) para controlar un partido que sin él, incluso  cercados en el área, parecía estar totalmente controlado.

No hay derbis malos y buenos. El derbi es un calificativo en sí mismo. Y la Real lo entendió como tal marchándose del nuevo San Mamés tal y como abandonó el viejo: trabajando (y esta vez ganando). El sábado, ante Javi Gracia, tocará dar un dificilísimo paso al frente. Por lo pronto la Real ya ha mostrado firmeza con dos cara diferentes, la de mandar y la de dejarse mandar. Que haya ganado por igual gusta, pero que haya convencido en las dos facetas, ilusiona.

Eusebio: “Un derbi como se preveía, muy igualado, con mucha intensidad.. Sabíamos que nos enfrentábamos ante un equipo que siempre propone esto; intensidad, ritmo… y hay que tratar de igualarlo. Creo que los jugadores se han comprometido y han hecho el desgaste soberbio. Esto nos ha dado la victoria […] Tanto Aritz como Mikel sobre todo, que son muy jóvenes para este tipo de partidos y les puede pesar la responsabilidad, han demostrado que para nada. Han hecho un trabajo increíble y han demostrado personalidad […] El resultado habla muy positivamente de nuestro trabajo defensivo: la implicación de los puntas en el trabajo de la presión,  las disputas en el medio campo, la línea que ha empujado continuamente al equipo para tener a los jugadores del Athletic lo más lejos posible de nuestro área… Cuando han llegado a nuestra portería necesitábamos mucha concentración para evitar que los centros pudiesen tener remates fáciles y hemos estado muy atentos. Quizá han faltado otras facetas del juego que podían haber hecho que nuestro partido fuera más completo, pero en la faceta defensiva hemos estado impecables. […] Es un premio al nivel de compromiso muy grande [habla sobre los goles de Jonathas] en las disputas, en la presión, desgastándose en las prolongaciones, en aguantar los balones para luego tirar profundidad… El trabajo se está viendo recompensado con goles.”

Valverde: “La Real ha aprovechado sus jugadas a la contra y nosotros no hemos estado muy precisos en nuestro juego […] Por momentos hemos estado muy precipitados, le metíamos ritmo pero queríamos llegar demasiado pronto y todo dependía a veces de enganchar algún centro.”

Sustituciones: Rubén Pardo entró en el 68′ por Diego Reyes. A falta de un cuarto de hora, Eusebio sentó a Vela para alargar posesiones con Pardo (sin resultado). Por último, una buenísima noticia, la vuelta de David Zurutuza (en el 91, entró por Jonathas)

↑Aplauso de la semana: Illarramendi

↓Suspenso de la semana: –

Un comentario en “Día 14. Athletic-R. Sociedad (0-1) o cuando Illarra cosió la victoria

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