Día 7: Rayo-Real Sociedad (2-2) o cuando Bruma la persiguió

El balón parado humaniza hasta al más grande de los equipos. En los metros cuadrados del área comienza un nuevo partido, los nobles tiemblan ante los extraños y cualquier tipo de premio puede depender de dos simples contactos con el balón. A veces hasta sobra uno. “Estoy muy, muy contento”, decía Guardiola en septiembre tras vencer por 0-3 en el Merck-Stadion (campo del Darmstadt 98, un recién ascendido). “Concedimos muy pocos córners y faltas, y peleamos bien“, aseguraba siendo consciente de que allí, en los saques de estrategia, es donde Goliat tiene el récord de derrotas frente a David.

La Real Sociedad de los últimos años no tiene presente esta parte del juego en sus victorias. Más aún, parece renegar de ella acudiendo casi siempre a la misma táctica (el primer palo de Xabi Prieto). Aunque a decir verdad no es tanto en los movimientos de los rematadores (ni en la calidad de los mismos) como en la ejecución del lanzamiento donde reside el problema. En Vallecas el elegido fue Rubén Pardo, y por primera vez en mucho tiempo, el equipo se sintió cómodo esperando (y atacando) un balón aéreo.

El encuentro

XI: Rulli; Carlos Martínez, Aritz, Iñigo, Yuri; Illarra, Markel, Pardo; Vela, Jonathas, Bruma (4-3-3)

Bajas: Granero, Canales, Agirretxe, Raúl Navas, Zurutuza

Rayo: Yoel; Quini, Llorente, Zé Castro, Tito; Baena, Trashorras; Lass, Jozabed, Embarba; Javi Guerra ()

Los primeros tres minutos son el retrato de lo que fue el partido. Bloques estrechos y agresivos, ambos equipos enviando balones kilométricos a la espalda de la última línea y en defensa corriendo el riesgo de sufrir situaciones de uno contra uno (como el de Jonathas en la primera jugada de peligro). Dado el contexto, hacer uso de una buena presión fue especialmente necesario para sobrevivir en condiciones de poder llevarse los tres puntos.

Fue la Real quien mejor manejó los tiempos del primer periodo; dominó al Rayo (en posesión, en posicionamiento y en ocasiones), pero fue en la estrategia defensiva donde más flojeó. Por eso no resultó extraño que Diego Llorente anotara el 1-0 tras un aclarado del que Carlos Martínez no pudo salir bien parado (el Real Madrid encontró la victoria en el mismo sitio).

presion Realista 1

Presión de la Real

presion 4-4-2 rayo 1

Presión del Rayo

Por debajo en el marcador la Real continuó jugando en largo. Desde que Eusebio está en el club Rulli no había contactado tantas veces con el esférico (26 pases en todo el partido). Un ejemplo ilustrativo es la cuantía de pases de Asier Illarramendi en la primera parte (14), que fue inferior a la del guardameta argentino (16). El de Mutriku se movió lejos del sector creativo, donde Markel y Pardo funcionaban de lanzadores.

Posición Illarra (I)

Posición Illarra (I)

En su primer intento por disminuir el golpe de la baja de Canales, Eusebio decidió que la pieza más lúcida de la plantilla ocupara un escalón superior, pero no funcionó. Porque el volumen de juego de Illarra es otro, no es un especialista en el giro, ni en el remate de área (imagen III). Entre sus funciones está la de llegar al área si se compensa su movimiento (alguien con el perfil de Markel), pero pasa mejor que corre, cubre balón mejor que remata y defiende mejor que cualquiera de los cerebros creativos de la plantilla. Cortar de raíz su naturaleza no fue una solución y de hecho fue el jugador con menos luz del partido.

illarra 2

Posición Illarra (II)

Posición Illarra (III)

Posición Illarra (III)

Jonathas, Yuri y Bruma fueron el principal objetivo de los envíos en largo del equipo y el porcentaje de acierto fue mayoritario (64% en el primer tiempo). Sin balón, la Real robaba mejor que los de Jémez (56% vs 48% en tackles a favor) y sobre todo más lejos. Dicho acierto se tradujo tanto en mayor número de llegadas (pocas finalizaciones, eso sí) como saques de estrategia. Sorprendentemente fue en un saque de falta lateral donde Aritz Elustondo (nuevo gran partido del canterano) brilló en una faceta que le caracterizó durante su etapa en las inferiores: el remate de cabeza.

Mapa de pases de Gero Rulli en el primer tiempo (Foto: Squawka)

Mapa de pases de Gero Rulli en el primer tiempo (Foto: Squawka)

No puede olvidarse el nombre de Bruma, que además de ser la principal amenaza individual (porque Jonathas perdió el 90% de las disputas frente a Diego Llorente y Vela funcionó a fogonazos), provocó la falta del 1-1 y marcaría más tarde el 2-2. En dos meses el portugués ha dado un salto de confianza, acierto y, lo que resulta más inesperado, goles.

Los últimos 20 minutos los aglutinó la Real a través de faltas laterales, saques de esquina y situaciones de estrategia que evidenciaban un problema en el juego estático de los dos equipos. Pero en cualquier caso fue Yoel el que apareció más en pantalla que el guardameta txuri-urdin.

Como en varias otras ocasiones esta misma temporada (Celta, Las Palmas, Getafe), la reanudación del partido cortó las pretensiones donostiarras de vencer el encuentro. En una mala decisión (Bruma no finaliza una jugada en la que la Real acumula hasta 7 jugadores en la zona de finalización), el Rayo jugó de cara un contraataque que Jozabed culminó después de que Elustondo eligiera tirar el fuera de juego en vez de tomar la -acertada- decisión de perseguir al mediapunta rayista.

Al contrario que en la primera parte, ahora los veintidós corrían detrás del balón. Con menos control, y a pocos toques, la velocidad y la imprecisión tomaron el control del duelo. En cambio fue en una jugada estática, en un saque de esquina, donde Bruma contactó con un balón de gol que estuvo buscando durante toda la tarde. ¿Es casual que el portugués atacara el segundo palo en el 2-2? En absoluto:

Bruma en los saques de esquina (I)

Bruma en los saques de esquina (I)

Bruma en los saques de esquina (II)

Bruma en los saques de esquina (II)

 

 

 

 

Bruma en los saques de esquina (III)

Bruma en los saques de esquina (III)

Jugada del 2-2

Jugada del 2-2

Acto seguido se lesionó un desdibujado Illarramendi y entró Xabi Prieto, que poco pudo hacer para dar un respiro al equipo. Quien sí cumplió en esa tarea fue Vela, que oxigenó al grupo dando salida a una escuadra sometida por las galopadas de Bebé (sustituyó a Lass tras el error en el marcaje de este en el gol blanquiazul) y en menor medida, Embarba. Volviendo al capitán guipuzcoano, Prieto ejerció de referencia en las dos áreas (despejando córners y rematando balones como el del minuto 40), trabajo invisible, pero igual de importante para amarrar un resultado que no genera más que consolación por no perder fuera de casa, pero a la vez vértigo por la situación del equipo en la clasificación.

Eusebio: “Es un dato muy positivo el haberse levantado dos veces de dos goles en contra. […] El primer tiempo creo que lo hemos controlado bien, el segundo ha sido más de ida y vuelta […] El Rayo intenta tenerte metido en tu campo, y nosotros hemos tratado de meterlos en el suyo. Cuando lo hemos hecho, les hemos tenido dominados. Ellos trataban de buscarnos la espalda; nosotros hemos tratado de hacer lo mismo y hemos tenido algunas acciones en las que podíamos haber conseguido estar cerca de portería, también hemos tenido remates, faltas, córners…Nosotros hemos tenido las opciones. […] Bruma está creciendo mucho en su juego. Se le ve cada vez con más confianza en el uno contra uno y a la hora de rematar […] Aritz [Elustondo] es un jugador de primer equipo a todas luces, porque desde que llevo aquí lleva demostrando que es un jugador con mucha personalidad, con unas condiciones buenísimas y mucha serenidad para afrontar cualquier situación tanto de lateral como ahora de central. Incluso tiene determinación en los remates, personalidad para tener el balón y jugarlo con criterio […] El ritmo de hoy es el que quiero para mi equipo. Si somos capaces de jugar así vamos a tener siempre muchas posibilidades de conseguir la victoria […] Hoy estoy muy contento con Carlos [Vela] también. Muy contento. Necesitaba un partido así; desde que llegué no ha tenido la continuidad necesaria como para mostrar su mejor nivel, pero hoy se ha intuido todo lo que tiene. Todo lo que nos ha dado hoy ha sido buenísimo; aguantar balón, situaciones de uno contra uno, pases, se le ha visto rápido, intenso…”

Paco: “No podemos encajar goles en la manera en que los estamos encajando. Es una hemorragia que nos está desangrando; da igual que metamos dos o tres goles, los equipos tienen que hacer muy poquito para hacernos daño y goles”

Sustituciones: cambio obligado de Illarramendi por Xabi Prieto (65′). Chory Castro entró para refrescar la banda izquierda (sentó a Bruma en el 85′), sin resultado.

↑Aplauso de la semana: Bruma

↓Suspenso de la semana: Illarramendi fue el más débil, pero todo tuvo que ver con su nuevo rol en el sistema más que por su rendimiento individual

Un comentario en “Día 7: Rayo-Real Sociedad (2-2) o cuando Bruma la persiguió

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