Descifrando a Eusebio Sacristán

Sin llegar al medio centenar de partidos con la Real Sociedad, David Moyes abandonó el club donostiarra tras la actuación de Gran Canaria.  En su lugar ha llegado Eusebio Sacristán, ex del Celta y Barça B, y para conocer más sobre su figura he tenido el placer de charlar con Albert Morén (@eumd), periodista, hombre Ecos y creador de En un momento dado, rincón de referencia para cualquier interesado en el análisis del entorno culé, y en general un lugar de visita obligada para aquel que aprecie este deporte.

Pregunta – La percepción general de la afición realista ahora mismo es que se pasa de un fútbol pragmático, físico y de transiciones (David Moyes) a un juego que en principio entra mejor por los ojos, de posesiones más largas por el hecho de tener el ADN Barça (Eusebio). Sin embargo, lo que he podido leer en tus artículos se advierte a un entrenador más pragmático, resultadista, incluso en sus dos primeros años se le llegó a achacar haber expuesto un juego colectivo desnaturalizado, sin estar a la altura de las individualidades. ¿Quién es Eusebio Sacristán realmente?

Albert: Es complicado adivinarlo porque entrenando a un filial como el del Barça el contexto en cuanto al estilo de juego es muy determinado, y habrá que ver si fuera del mismo sigue la misma línea, pero a priori sí parecería que Eusebio es un entrenador más cercano a un tipo de juego con más peso del balón y la asociación, aunque, como comentas, quizá no siempre desde los principios de la “escuela Barça”, pero sí desde un punto de vista más general. A partir de ahí, es cierto que en tres de sus cuatro temporadas en Barcelona tuvo algunos problemas para dotar al equipo de un plan de juego redondo, lo cual señala un problema pero también pone de relieve que es un entrenador hábil para detectar problemas. Porque en dos de esos tres años con problemas los resultados siguieron llegando. Quizá teniendo en cuenta el momento en el que llega a la Real este sea un punto especialmente interesante.

P – Te comentaba lo del juego porque me ha chocado bastante que en alguno de tus textos mencionaras que en sus dos primeras temporadas hubo problemas en las pérdidas de balón y dices que “el equipo no encuentra la manera de asentar la posesión en la frontal del rival y situar al equipo en campo contrario” (2011-12). Si no supiera de qué se habla en el artículo, y me dices que es sobre la Real Sociedad de este último año, me cuadraría perfectamente. ¿Cómo encara Eusebio estas cosas? ¿es dado a la experimentación?

A: Ciertamente, ese es un problema que tanto en las dos primeras temporadas como en la última sufrió el Barça B de Eusebio. El juego de ataque apenas generaba ventajas más allá de las individualidades para que cuando la pelota llegara arriba al equipo le diera tiempo a organizarse en campo rival. De ahí que después la pérdida de balón fuera tan difícil defenderla. En su tercera campaña, todo sea dicho, esto fue muy distinto. En los momentos complicados, por el motivo que sea, la sensación es que la fórmula de Eusebio normalmente se encaminó más a prepararse para las consecuencias que a solucionar las causas. Sumar algún efectivo de más trabajo defensivo en mediocampo, encomendarse a la individualidad más potente o dar a alguna de las piezas de ataque cierto aire de centrocampista son recetas de las que echaba mano recurrentemente.

En momentos de dificultades, alinear un falso extremo o un falso nueve también era bastante común. En este sentido puede decirse que Eusebio es un entrenador con cierta tendencia a probar cuando las cosas no terminan de salir, e incluso cuando sí salen es del tipo de técnico que toma las decisiones sobre el equipo, aunque desde fuera algunas no siempre se entiendan fácilmente.

P – No se entienden fácilmente porque normalmente no salen, ¿no? Quitando el tercer año (2013-14), digamos que no sobresalió por ser un gran creador de variantes ofensivas. Y eso es algo que precisamente la Real necesita urgentemente.

A: Sí, pero como te comentaba, salvo en su última temporada, siempre ha terminado habiendo un camino por el que llegaran los resultados. Ciertamente con asterisco, porque a las órdenes de un filial como el del Barça por sus manos han pasado futbolistas como Deulofeu, Rafinha, Luis Alberto, Araujo o Denis Suárez y eso es un colchón en cuanto a talento individual que nadie más en la categoría tenía, pero justamente la Real puede ser un conjunto con jugadores que le ofrezcan ese punto de determinación arriba en el supuesto que la propuesta coral no consiga acompañar.

P – Vayamos al curso de la excepción, el de la 2013-14. Si no me equivoco, la temporada en la que más piezas importantes se pierden (además de ser un equipo muy joven) es cuando mejor se rinde. Por primera vez desde su llegada, los que van al Mini Estadi saben lo que se van a encontrar. ¿Qué recuerdo tienes de aquella temporada?

A: La verdad es que el arranque fue un poco más o menos como en las dos temporadas anteriores, pero a partir de que Denis Suárez se termina afianzando en el extremo izquierdo es como si todas las piezas por fin encajaran y el equipo emprende una línea de juego muy convincente. Especialmente hay un partido, la visita a La Romareda, en que el Barça B parece volar. Sobre todo porque con Denis ahí, al que Eusebio primero había probado como interior, el Barça B encuentra a ese jugador que aguante el balón arriba, y a partir de eso y de Samper en el mediocentro (que es el otro gran cambio del año) el juego se encierra en campo rival. Y progresivamente se van sumando futbolistas hasta redondear el plan: Espinosa, Planas, Edu Bedia… Es la temporada también en que Sandro, Adama, Sanabria o Munir empiezan a sacar la cabeza. Y al mismo tiempo la mejora en ataque repercute muy positivamente en defensa pese a tener en el mediocentro a una pieza teóricamente más débil como Samper, porque ahora era más fácil que el equipo defendiera hacia arriba y no expusiera tanto a los hombres más retrasados.

Eusebio Sacristán dando órdenes en un partido de la temporada 2013-14

Eusebio Sacristán dando órdenes en un partido de la temporada 2013-14 (Foto: svqfutbol.com)

P – Ese año el Barça B termina siendo el mejor conjunto goleador y sexto equipo menos goleado de la categoría. Números irreprochables y en cambio el término “competir” creo que fue el más repetido en los análisis (en la rueda de prensa de su presentación es una palabra que ha utilizado constantemente, por cierto), como si no convenciera de verdad al aficionado. ¿Crees que a la hora de juzgar pesaba el pasado o de verdad el juego convenció?

A: Creo que en este caso el pasado más bien habría pesado en contra de reconocer el buen nivel de juego, porque debemos tener en cuenta que Eusebio empieza aquella tercera temporada con el crédito muy tocado. A nivel futbolístico el Barça B había dejado todas las dudas que no habían dejado sus resultados y, muy importante, la sensación de que los grandes talentos de la cantera no estaban progresando en el filial, sino más bien estancándose.

Muy poca gente creía que Eusebio fuese el técnico apropiado para aquel equipo, y ya sabemos que desde esa posición después es complicado reconocer méritos. Que se hiciera, y más teniendo en cuenta que los resultados ya habían acompañado también antes, me hace pensar que sí, que la percepción general era que aquel equipo resultaba atractivo.

P – Comentabas que la pieza contextual fue Denis Suárez. Un año después se marcha y Eusebio vuelve a amigarse con los fantasmas.

A: Sí, pero me parece que después de aquella temporada se produce un cambio en el entrenador, al menos en lo que respecta a su paso por el Barça B. Si en sus dos primeros años se había echado en falta un sistema de juego completo, tras haberlo tenido en el tercero, en el cuarto la sensación es que lo que busca es construir uno nuevo que lo sustituya con Adama como jugador troncal, y no aplicar esas soluciones más pragmáticas que comentábamos al inicio. De hecho, paradójicamente, creo que es lo que finalmente lo condena, ya que el tiempo que invierte en ello es crédito que se le escapa. Porque además, por primera vez, los resultados no le acompañan y pienso que puede tener relación con eso, con que por primera vez no responde con medidas más simples y -digamos- fáciles, sino que ambiciona algo más redondo y complejo como lo que se había logrado construir unos meses antes.

P – Curioso esto último. Entrando en contexto Real Sociedad, la plantilla txuri-urdin cuenta con perfiles variados y no escasea de profundidad. ¿Qué tipo de jugadores le gustan? En su presentación dijo que la plantilla actual es muy de su estilo (técnicos).

A: Como te decía, en el Barça B el estilo viene muy marcado por la filosofía de juego que sigue el club, pero aparentemente sí parece creíble que la plantilla de la Real le guste. Por ejemplo en el filial siempre dio importancia a la salida de balón y jugadores como Iñigo, Reyes o Illarra teóricamente son perfectos para insistir en ello y es algo que con Moyes apenas se ha visto.

También tendrá técnica en mediocampo, hombres para abrir el campo como el Chory o jugadores que formando en ataque pueden tener esa afinidad de la que hablábamos con la medular como Canales, Xabi Prieto o Zurutuza. Más difícil parece que incorpore el recurso del falso nueve estando Agirretxe y Jonathas en el equipo, pero en líneas generales, si su idea es no alejarse mucho del tipo de fútbol practicado en Barcelona, aparentemente el perfil de futbolista que manejará es muy afín. Otra cosa será vez cómo se materializa el paso de la idea a lo concreto.

P – A eso iba ahora precisamente. El rol en un equipo como el Barça B es muy especial comparado con lo que viene ahora. Pasa de entrenar un equipo en el que el máximo objetivo es el desarrollo de los canteranos, a un equipo como la Real, que mira a la cantera y a las posiciones europeas al mismo tiempo. En el Celta no cuajó, en el Barça no cumplió muy bien el rol de alimentar al primer equipo y ahora llega a un club que también tiene unas características concretas, una idiosincrasia, y entrenará por primera vez en la competición seguramente más exigente del mundo. Son muchas cosas y sobre todo diferentes a las que adaptarse. ¿Crees que su personalidad casa con todos estos condicionantes?

A: La verdad es que uno de los grandes debes que se le achacaron en el Barça B fue justamente en cuanto a su función como formador. En ese sentido, fue poco entrenador de filial. En lo demás, como bien dices es un contexto nuevo al que deberemos ver cómo responde, pero a su favor tiene un bagaje muy importante como ex futbolista, con lo que el ambiente y exigencias de la alta competición no le son desconocidos. De hecho, formó parte del cuerpo técnico de Frank Rijkaard en la última etapa del holandés en el Camp Nou, pero claro, la posición era distinta. No es lo mismo ser futbolista o asistente técnico que responsable máximo del vestuario.

P – Para acabar, intentemos buscar puntos en los que la Real y Eusebio se encuentren. Por ejemplo, a corto plazo la Real necesita ganar, y ya hemos comentado que el resultadismo es terreno conocido para el vallisoletano. Por personalidad parece un tipo sosegado. Le preguntaban recientemente en Radio MARCA a Roberto Trashorras sobre su etapa en el Celta y decía que era “muy agradable, tranquilizador”. Por otro lado la lengua es un hándicap que hay que saber manejar, con Eusebio ahí no hay un problema que sí pudo existir con David Moyes. El idioma futbolístico ya es otro tema. ¿Se te ocurre alguna otra razón que justifique su fichaje? ¿es un buen gestor humano?

A: Más allá de que por estilo parece cuajar con el tipo de futbolista de que dispondrá, por lo que comentábamos antes de que es un buen detector de los problemas futbolísticos y que quizá sea mejor aplicando soluciones que evitándolos, podría parecer un perfil que encajase tomando las riendas con la temporada ya iniciada para actuar sobre dificultades que el equipo, en este caso la Real, ya ha mostrado y con un encargo más enfocado a reconducir que a iniciar de nuevo.

Sobre su papel como gestor del vestuario, otra vez es inevitable señalar las particularidades de dirigir un filial, donde todos los futbolistas son muy jóvenes. En este sentido, en el Barça B siempre pareció desenvolverse mejor tocando la tecla de los más veteranos o con más experiencia. Desde fuera, y con la limitación que esto supone, en el caso de los jóvenes en ocasiones dio la impresión que esa calma que bien mencionas restó un poco de estímulo en el día a día. Pero ya digo que eso es muy difícil de decir sin conocer la intimidad del vestuario y los entrenamientos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s