Día 19: Real Sociedad-Córdoba (3-1) o cuando ser más no sumó en la pizarra

La Real no podía tolerar que le quitasen el traje de la victoria; ahora que se había instalado en la mansión de la victoria consecutiva, cumplir en Anoeta ante el colista de la tabla era el menor de los retos. El Córdoba, en medio de una jarana institucional, viajaba a la capital guipuzcoana con un entrenador interino en el banco, una crisis de puntos de por medio (8 derrotas, 1 empate y 1 victoria era por entonces el balance de su última decena de enfrentamientos) y una desorientación total en el plan de juego (aunque si hay que ser sinceros, ganó menos puntos de los debidos). En definitiva, un goloso caramelo venido del norte de Andalucía.

El encuentro

XI: Rulli; Zaldúa, Ansotegi, Iñigo, Yuri; Pardo, Granero; Xabi Prieto, Canales, ‘Chory’; Agirretxe (4-2-3-1)

Bajas: Mikel González, Zurutuza, Carlos Martínez

Córdoba: Juan Carlos; Gunino, Iñigo L., Pantic, Pinillos; Zuculini, Krhin; Bebé, Borja García, Heldón; Andone (4-2-3-1)

En la rueda de prensa posterior al partido no mencionó su nombre, pero el buen hacer de Canales en Getafe debió convencer a Moyes y así se explica que la posición del ’10’ volviera a su posesión. Con el mismo XI, la Real saltó al campo como si de una prórroga del anterior partido se tratara. Lo más probable era que el Córdoba planteara un guión similar al del Coliseum (duros por dentro, peligrosos en la velocidad por fuera). Pero por suerte para los realistas, no hay peor desdicha para un desgraciado (en este caso cordobés) que el desconocimiento del paradero de su mala suerte. La expulsión de Pantic a los seis minutos pilló a más de uno aún buscando su asiento. Krhin, el bombero de una casa insalvable, pasó a la defensa central y Zuculini compartió el mediocampo con Borja García (que bajó desde la mediapunta).

Lo cierto es que el encargado de la tramoya no tuvo la necesidad de cambiar el decorado. Con un hombre menos, si bien es cierto que había más metros que ocupar y más espacio que atravesar para llegar al área rival, el bloque andaluz se mantuvo ileso ante la insistencia txuri-urdin de acumular centros desde los costados. Tan ilesos salieron que incluso se diejo el lujo añadir la guindilla al plato: Florin Andone marcaba el 0-1 de córner. Un córner defendido en zona, como siempre, y en el que Yuri (marca de Andone) no se mantuvo en pie. Como detalle, Heldón, marcado por Granero, arrastró al madrileño hacia el córner para que Aldone atacara el espacio.

centros primera parte

Centros laterales (27) de la Real Sociedad en el 1T (Foto: Squawka)

Mientras los blanquiazules buscaban su respuesta en aquel sinsentido, el Córdoba empezó a creer en su heroicidad. Tanto que Rulli evitó dos goles más. En 20 minutos (14′ con un hombre más), era el Córdoba el que decidía donde debía estar el balón. O mejor dicho, se encontraba cómodo con la rutina del mismo. Para colmo realista, los centros de Yuri y Zaldúa eran cuanto menos defectuosos y ahí fue Rene Krhin quien lo despejó todo.

La Real atacaba en forma de paraguas cuando era el turno de atacar en posicional. De manera que cumplían el siguiente esquema: Granero y Pardo para mandar diagonales (esto en teoría, pero en realidad no se apreciaban ninguna ruptura) y mover de un lado a otro. Laterales abiertos para generar espacios a los jugadores de posiciones intermedias (Xabi, Canales y Chory). Agirretxe para dar apoyos y rematar los centros.

arbol

“El paraguas” (I)

arbol 2

El paraguas (II)

Dependiendo de la jugada, Granero acompañaba en paralelo a las jugadas laterales atacando el área: acumulación de hombres sin mirar atrás. Plan imperfecto en otra situación, “asumible” en este partido. Y a pesar de transmitir que el gol estaba lejos, los locales encontraron el 1-1 en el primer remate a puerta (min. 33). Krhin, intachable hasta entonces (solo hace falta revisar el vídeo), no leyó el movimiento de Agirretxe y el de Usúrbil enmarcó un centro medido de Canales.

apoyo y gol

Apoyo de Canales en la jugada del gol

Había razones para que el Córdoba no se desanimara, porque en una postura tan desfavorable las cosas no podían ir mejor. El sufrimiento era esporádico y el 2-1 pudo incluso haber llegado (Bebé mandó un latigazo al larguero). En el caso txuri-urdin, Moyes decidió afrontar los últimos 10-15 minutos con el 4-4-2. Canales se desplazó a la banda (¿tendrá algo que ver con que Sergio diera la asistencia desde la izquierda?) y Chory pasó a hacer de Vela teniendo libertad de movimientos en el espacio por el que también merodeaba Agirretxe.

canales chorycanales chory 2

Tras la reanudación el dibujo local volvió a los cauces del inicio. Canales volvía a mezclar la profundidad con los apoyos en banda, pero la Real continuaba chocándose una y otra vez contra el 4-5-0 (4-2-3 en transición ofensiva) del Córdoba. Según cifras de FourFourTwo, Prieto-Zaldúa (21) y Chory-Yuri (16) fueron las asociaciones más repetidas. No es de extrañar. Bebé y Fidel (que entró por Heldón) se sacrificaron retrasando metros en ambas bandas, y salvo un disparo al palo de Zaldúa, la Real Sociedad no lanzó ningún balón entre los tres palos.

Moyes optó por echar a correr y no mirar atrás. Con no mirar atrás me refiero a la idea de juntar hasta 5 jugadores (+ subidas de los laterales) por delante del balón sin contemplar que el Córdoba podía hacer daño en algún contraataque. La mejor noticia para el técnico británico era que esta vez Carlos Vela, su mejor comodín, ya estaba disponible para jugar algunos minutos. El mejicano entró en el 66′ por Granero y la Real pasó a formar un intento de 4-3-3 con Xabi Prieto y Canales de interiores (Pardo mediocentro), Chory y Vela abiertos y Agirretxe de referencia. Es decir, una renuncia total a sostener el mediocampo. Eso significaba que si el partido se convertía en un duelo de pistolas la Real tenía todas las de ganar. Y así fue.

hombres por delante del balonacumulacion de hombres 2

El Córdoba no tardó en encontrar el carril central, zona que un solitario Pardo no estaba capacitado para cubrir ni mucho menos. Las dos imágenes de arriba representan la complejidad táctica de lo comentado y a la vez el momento previo al 2-1. La Real pierde la posesión y en cuestión de segundos el Córdoba se planta con un 4 vs 3 que, como de costumbre, Gero Rulli se encargó de que quedara en el olvido. Fue entonces, en la siguiente jugada, cuando por fin la Real dio con una situación muy de cara para que el Chory definiera -muy bien- en el área.

2-1

Acción del 2-1. La Real encuentra el desequilibro precisamente tras otra acción de desequilibro en la que casi marcó el Córdoba

A falta de 10 minutos Iñigo López se fue al banquillo por otra tarjeta roja y ahí es donde se consumió toda la esperanza visitante. Moyes equilibró el bloque con Markel (Chory abandonó el campo) y le dio a Finnbogason unos minutos para marcar su primer gol en liga (significativa la “piña” que hicieron los jugadores en la celebración del gol). Tercera victoria consecutiva, nueve de nueve, y Moyes salió reforzado por un resultado que fue producto de una decisión imprudente, pero a la postre muy productiva.

J. Romero: “Queríamos ganar el partido trabajando, teniendo el balón, manteniendo una seguridad y sobre todo tener mucha intencionalidad a la hora de definir las jugadas. Nos hemos sentido muy cómodos y en la parcela del balón parado la hemos combinado con el gol y las buenas opciones que hemos tenido para ganar”.

Moyes: “Seguramente haya sido el mejor partido de Rulli. Ha jugado realmente bien, porque en gran parte del encuentro no ha tenido nada que hacer y mantuvo la concentración. […] Partidos como el de esta noche son muy difíciles. Les expulsan un jugador y justamente después estamos por debajo en el marcador; cambia la manera de ver lo que resta de partido […] El equipo lo dio todo, intentando pasar bien el balón, centrando… y al final es una victoria merecida […] Jugamos mejor en el segundo tiempo, en la primera mitad hicimos algunos pases mal, pero siempre intentamos jugar hacia adelante”.

Sustituciones: Vela sustituyó a Granero (66′) para demostrar que es un jugador de otra dimensión. Con balón demostró tal superioridad técnica y rítmica que influyó tanto en las llegadas al área como en la atracción de rivales. Markel entró por Chory (81′) tras el 2-1 para dejar de sangrar por el carril central. Finalmente Finnbogason dispuso de unos minutos (Agirretxe salió en el 89′) y los aprovechó para anotar el definitivo 3-1.

↑ Aplauso de la semana: Rulli. Como Dijo David en rueda de prensa, el argentino es el perro guardián en el que cualquiera confiaría su casa.

↓ Suspenso de la semana: la maniobra ganadora. La Real ganó desde el error. A partir de ahí, entiendo que la decisión de Moyes de acumular tanto jugador delante del balón no puede ser elogiable. Una escalera de color nunca puede parecerse a una doble pareja. Gestionar 85′ minutos como lo hizo la Real, con un juego tan ramplón, y apostar el bote con una apuesta tan irracional choca no por lo que suceda hoy, sino por lo que pueda ocurrir en el futuro.

 

Nota: todas las imágenes se pueden ampliar haciendo click.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s