Día 14: Almería-R. Sociedad (2-2) o cuando 4 goles fueron cantidad

Xabi Prieto fue una de las piezas angulares de los minutos más competitivos en 2015. La mejor opción aérea tanto en estrategia como en ataques posicionales, un apoyo valioso para crear superioridades en banda (lee bien los intercambios) y un activo importante en las llegadas al área. No, no es el jugador que Montanier potenció para llegar a la Champions League, pero su colaboración es verdadera. Puede que su velocidad no rompa murallas, que su esfuerzo defensivo deje mucho que desear en un equipo ausente de puntos, pero con sus mejores características la Real está más cerca de ganar. Su suplencia en Almería estaba prevista, y también poco justificada. Su ausencia se notó y la Real lo pagó. Xabi entró en la segunda mitad y el equipo mejoró, pero con y sin el capitán, el equipo donostiarra volvió a jugar como el peor visitante de la Liga.

El encuentro

XI: Rulli; Zaldúa, Ansotegi, Iñigo, Yuri; Granero, Pardo; Canales, Zurutuza, Chory Castro; Agirretxe (4-2-3-1)

Bajas: Carlos Vela, Carlos Martínez, Mikel González

Almería: Julián; Míchel, Vélez, Dos Santos, Dubarbier; Verza, Corona; Wellington, Soriano, Thievy; Hemed (4-2-3-1)

Otra vez un gol en los primeros minutos. Nuevamente un 1-0 antes de la vuelta de reconocimiento. La diferencia respecto a anteriores ocasiones fue que esta vez a la Real le tocó estar en el lado perjudicado. El gol madrugador (2′) de Verza (penalti) fue consecuencia de un error de cálculo de Pardo e Iñigo Martínez al no acertar en el despeje de un centro lateral. Es cierto que todo nace en un error de mediocampo, pero la transición defensiva de la Real Sociedad fue de suficiente nivel como para evitar que la jugada en el carril derecho almeriense no acabara en el área pequeña txuri-urdin. Sí es importante apuntar que a las erratas mencionadas hay que añadir el lento retroceso de Canales en banda contraria fue fundamental para que Thievy, sin marca alguna, provocara la falta de Rulli.

Y así, de un momento a otro, el estadio de los Juegos Mediterráneos planteó a la Real de David Moyes un escenario hasta entonces desconocido. Nunca antes el equipo del escocés había tenido que encarar una carga emocional de esta naturaleza. Por suerte para los donostiarras, la disposición del Almería, conjunto que lleva en su pecho el sello contraataquista de su entrenador, no iba a tener muchas alteraciones más allá de la obligación de marcar gol.

Los andaluces asumieron que contra el equipo de Rubén Pardo, Granero, Zurutuza y Canales el balón no iba a tener protagonismo en sus pies. JIM mandó al atacante de más oficio, a Fernando Soriano, que se juntara a Hemed (delantero) para tapar líneas de pase a Pardo. Los interiores estarían atentos a sus homólogos blanquiazules y los extremos (Wellington-Thievy) ayudarían a sus laterales para impedir la inferioridad numérica en bandas (imágenes). Así, en caso de pérdida visitante, el envío en largo y la profundidad por ambos carriles eran opciones muy reales.

 soriano sobre pardo        soariano pardo 2

Aún no teniendo prisa, la Real se precipitó en sus jugadas tras el gol. Quizá la razón no fuera tanto el resultado como su pobre elaboración y falta de velocidad asociativa a partir de mediocampo. La presión a media (a veces alta) altura del Almería fue respondida por envíos en largo y pases horizontales planos. Agirretxe, rodeado de hombres, fue la única referencia de gol en la que la Real pudo apoyarse. Podría decirse que para estar en condiciones tan adversas, la producción de Imanol estuvo por encima del nivel colectivo. Y precisamente fue a través del usurbildarra por donde vinieron las tablas.

A falta de capacidad para progresar metros, siempre quedaba el balón parado. Y ahí la Real sí había sabido hacerse fuerte en las últimas semanas (véase Eibar, Real Madrid y Barcelona). A decir verdad los dos equipos dejaron el área del rival inmaculada. Rulli y Julián (bastante dubitativo después del 1-1) no tuvieron la ocasión de volar.

Primer tiempo de Ruben Pardo

Los pases de Rubén Pardo, encargado de la iniciación de todas las jugadas, en el primer tiempo fueron el fiel reflejo de una Real Sociedad poco o nada inspirada (Foto: Squawka)

Cuando el dominio no es de nadie y la igualdad se apodera de un partido, las piezas individuales son las que generalmente suman puntos. Bien lo sabe la Real cuando ha contado con Vela. El duelo de esta noche estaba ligeramente a favor de los rojiblancos sin el mejicano en el campo. Porque Wellington y sobre todo Thievy supieron encontrar la espalda de los laterales. La sensación no era de sometimiento, pero el peligro y la necesidad de apoyos era palpable en los pocos 1 contra 1 que surgieron en banda.

Resultó extraño ver a Zaldúa sufrir en alguna arremetida de Thievy y que no recibiera ninguna ayuda en posteriores acercamientos. Como es lógico, el franco-congoleño volvió a la carga en el 40′. No contento con el descuido defensivo del primer gol, Canales dejó por segunda vez muy barata la banda derecha y un quiebro (muy buena maniobra, que una cosa no quite la otra) fue suficiente para que el ex periquito sirviera en mano el 2-1 a Hemed.

La segunda mitad, con Xabi Prieto en el césped, la Real ganó altura (nada más salir le hacen una falta en el borde del área) en los tres carriles y un incremento de asociaciones cerca del área. Su flexibilidad en la ocupación de espacios daba al conjunto vasco siempre una opción de pase diferente, un factor impredecible que sumaba algo nuevo respecto al primer tiempo. Su impacto, sin embargo, fue a posteriori del 2-2. Una disputa de Pardo, una descarga de Agirretxe y un pase filtrado entre centrales de Chory a Canales rehicieron el empate (espléndida acción).

Mapa de calor de Zurutuza en la primera parte (Foto: Squawka)

Mapa de calor de Zurutuza en la primera parte (Foto: Squawka)

Mapa de calor de Xabi Prieto en la segunda parte (Foto: Squawka)

Mapa de calor de Xabi Prieto en la segunda parte (Foto: Squawka)

La posesión era de color azul y blanco, pero la claridad en los últimos metros siguió siendo muy deficiente. El Agirretxe de los primeros 45 minutos desapareció. La defensa del Almería tenía bien controlados los centros de Yuri y Zaldúa. Granero y Pardo se limitaron a abrir a banda. Algo cambió con Pablo Hervías (Canales se marchó por una molestia muscular en el 63′), que rozó un par de veces la línea de fondo y fue una ayuda de peso en defensa (Zaldúa lo agradeció en la lucha con Thievy).

No puede decirse que Moyes no fuera a por los tres puntos, porque dio entrada a Finnbogason para dibujar un claro 4-2-4 (Xabi Prieto pasó a la banda izquierda), pero la táctica “de videojuego” no tuvo resultado. Por ambición e intensidad seguramente la Real mereciera un premio de mayores proporciones. En cuanto al juego, el empate (no así los goles) se alió con la justicia. Y como esto último es lo que sigue mandando incluso en el fútbol moderno, tendremos que seguir esperando para ver la primera victoria fuera de Anoeta.

Moyes: “Ha sido un comienzo complicado. Siempre intentamos empezar bien, esta temporada lo hemos hecho. Sin embargo, nos hemos recuperado y hemos controlado bien el partido tras el 1-1 […] Los jugadores han mostrado un gran espíritu después del desafortunado inicio; les he pedido los 3 puntos, queríamos romper con la racha de resultados fuera de casa. Incluso cuando ibamos perdiendo, en el descanso les he dicho que quería ganar, y al final hemos tenido que conformarnos con un punto […] Hemos tenido ciertos momentos de buena posesión, pero no hemos llegado, no hemos centrado bien y hemos perdido varias situaciones de uno contra uno. Nos ha faltado acertar en la última línea, filtrar buenos pases”.

JIM: “Lo que ha sido el transcurso del partido, la Real ha sido dominante en las transiciones, pero no generaban arriba porque hemos estado solventes en el aspecto defensivo”.

Sustituciones: Xabi Prieto entró por Zurutuza (46′) por una nueva molestia muscular del vasco-francés. El capitán dio mayor apoyo y continuidad a las jugadas en banda. Pablo Hervías entró al campo por Canales (63′) por lesión del cántabro. Ya hemos hablado de su incidencia en el juego. Chory Castro abandonó (79′) el campo por Finnbogason en un intento agresivo por hacerse con los tres puntos. El islandés volvió a dejar una actuación fantasmal.

↑Aplauso de la semana: Agirretxe y Hervías. Un tiempo para cada uno. El primero por ser capaz de rascar cosas positivas de la nada y además marcó el gol. El segundo en cuestión lo he elegido por su solidaridad defensiva y meter una marcha de velocidad superior en la banda a la hora de atacar.

↓Suspenso de la semana: Canales. Su gran gol no esconde la inactividad en los dos goles locales. Sus minutos hasta la lesión no fueron nada positivos. También es verdad que Zaldúa se mostró más comedido y eso obligaba a Canales a jugar con espacios más cerrados.

Nota: todas las imágenes se pueden ampliar haciendo click (se abrirá otra pestaña)

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