Día 3: Villarreal-Real Sociedad (4-0) o cuando Bruno decidió romper

La Real Sociedad visitaba El Madrigal con una dinámica positiva de resultados, aunque con bastantes deberes en la pizarra. Entre semana visitaron el Carlos Tartiere (estadio del Real Oviedo) con motivo de la Copa del Rey (la ronda de octavos de final, que jugarían luego en enero contra el Villarreal de Marcelino, que analizaremos también aquí). Moyes comentó en la previa que haber mantenido la portería en blanco en los últimos tres partidos (la Real empató a 0 en Oviedo) es muy positivo para la confianza del equipo. En cambio, David afirmó que “el Villarreal es el rival más duro que me voy a encontrar desde que he llegado aquí […] Es un club ha hecho buenos fichajes, se mantiene estable y sigue creciendo a cada paso que da”.

El encuentro

XI: ZubikaraiCharly Martínez, Ansotegi, Iñigo, De la Bella; Canales, Granero, Pardo, Zurutuza; Vela, Xabi Prieto (4-4-2 asimétrico, a veces 4-3-1-2 en fase defensiva con Granero, Pardo, Zuru en la medular, Prieto en la mediapunta y Canales-Vela en la punta de ataque).

Bajas: Agirretxe, Zaldúa, Elustondo, Markel y Mikel González

Villarreal: AsenjoMario, Gabriel, Víctor Ruíz, J.CostaJ. Soriano, Trigueros, Bruno, CheryshevUche, Vietto (4-4-2)

El primer tiempo se dejó llevar por la confusión. Sin tener nadie el control, el encuentro se metió en una dinámica de imprecisiones y robos de la que el Villarreal suele estar más acostumbrado a salir victorioso; con más motivo si tiene en frente un equipo que gestiona mal la relación entre el paso de los minutos y el físico. El modelo que ha instalado Marcelino en el Submarino está preparado para castigar cuando el rival baja una marcha. Y la Real, tras un regular primer tiempo (en el que se dedicó a despejar el balón y no a jugarlo), no bajó una, sino dos marchas.

Presión agresiva del Villarreal desde el primer instante.

Presión agresiva del Villarreal desde el primer instante

La Real, como en anteriores encuentros, continúa abusando del balón en largo cuando se enfrenta a un bloque que no le deja pensar. Y contra un equipo como el Villarreal, uno de los mejores de Europa en manejarse en esas aguas, el conjunto txuri-urdin no está preparado para superar esa situación. A decir verdad, no está preparado para casi ningún contexto de no ser porque tiene una calidad individual envidiable. Las “posesiones largas” que demanda siempre Moyes son actualmente una quimera ante un equipo como el Villarreal, que te somete a tener una velocidad de juego que la Real está lejos de alcanzar.

Si metemos el bisturí en la parte de arriba, no hay nada novedoso que en otras jornadas no hayamos visto. Mi visión particular es que hasta que Canales no participe más en el juego interior, Vela es la salvación, la esperanza y la poca profundidad que le puede dar un equipo sin identidad. En definitiva, el único motivo por el que los realistas podían irse contentos al descanso era haber mantenido el 0-0.

Sin embargo, como vemos en las imágenes que os pongo a continuación, el resultado no tapó la falta de automatismos que tiene la Real para correr hacia atrás. He escogido una jugada con 0-0 en el marcador para no caer en la tentación de pensar que el equipo se dejó llevar por el resultado adverso:

Transición def 1

1. La Real pierde el balón en la frontal del Villarreal. Jugadores fuera de su posición, espalda descuidada y Gabriel (poseedor del balón) tiene varias líneas de pase

Transición def 2

2. Gabriel delega en Bruno, que ante la falta de presión rival avanza metros (Vela lo deja ir). Pardo no vuelve, Prieto y Zuru ni presionan, ni cubren las calles. Uche, Vietto y Cheryshev son opciones reales para que el Villarreal monte el contraataque

transicion defen 3

3. Finalmente Uche es el que recibe el balón a la espalda de Granero y se queda en un 2v2. Pardo queda descartado de la jugada. La secuencia termina mejor de lo esperado con una buena parada de Zubikarai

Para quien piense que fue una jugada aislada, hubo otras varias que merecen mención. Por ejemplo, ya en el inicio (min 10) Vietto dispuso de un cara a cara después de que Granero evidenciara una falta de capacidad en el juego aéreo. En el 35′, de un saque de banda a favor (colocados casi en el banderín de córner), una pérdida de Carlos Martínez genera una contra de 3v3 (centrales y lateral contra tres atacantes del Villarreal) con Granero y Pardo superados por una arrancada de Cheryshev. La jugada termina también en esta ocasión con una buena parada de Zubikarai.

secuencias mas repetidas

Secuencias de pases más repetidas (Fuente: FourFourTwo)

Antes de analizar el segundo tiempo, que fue una pesadilla para los donostiarras, no hay mejor manera de definir la pobreza ideológica del equipo de David Moyes que mostrando esta última imagen. Tras el descanso el Villarreal siguió apretando, pero en esta ocasión la precisión también acompañó a los locales. Mario Gaspar estuvo especialmente acertado en el segundo tiempo y acribilló a De la Bella (que está dejando actuaciones muy flojas en el uno contra uno) y Rubén Pardo (falto de aire y llegando tarde a todos los balones en toda la segunda mitad). Por ese lado llegaría el 2-0. Antes, una falta en la frontal (puede que inexistente, pero es importante mencionar que ya en el primer tiempo la Real había cometido el mismo error haciendo una falta muy peligrosa en la media luna) fue ejecutada por Bruno Soriano para adelantarse en el marcador. La actuación del capitán amarillo -una vez más- fue impactante; él fue el origen de la goleada. El Villarreal conectó constantes superioridades numéricas en tres cuartos de campo con el lateral (Mario) + volante (J. Soriano) + mediocentro + uno de los delanteros (Uche o Vietto). La última media hora, con el cambio de ‘Chory’ por Pardo incluido (Zuru bajó a la zona creativa para hacer pareja con Granero), la Real se vio superada por el despliegue amarillo. Como diría después Moyes, “podía haber sido incluso peor”.

La pareja Pardo-Granero: un problema en transición defensiva.

La pareja Pardo-Granero: un problema en transición defensiva

Para afrontar los últimos 25′ la Real pasó al 4-2-3-1 con Chory y Xabi en los costados, Canales mediapunta y Vela en solitario para intentar cazar alguna jugada. Pero el efecto fue contraproducente, pues a base de meter jugadores ofensivos lo que sucedió fue que la brecha quedó aún más descubierta. Zurutuza no estaba para asumir tanto recorrido en el mediocentro y castigó a Granero, que veía cómo en cada jugada le pasaban por encima. El 3-0 llegaría por tener a 5 jugadores por delante del balón tras pérdida y el Villarreal lo aprovechó ocupando todas las calles con excesiva comodidad. 4-0… y vuelta a Donosti a reflexionar.

Moyes: “Podíamos haber recibido más goles. Hemos cometido errores garrafales. Especialmente en el segundo y cuarto gol. No creo que la falta del primer gol existiera, pero igualmente venció el mejor equipo […] Quizás en los primeros veinte minutos hemos tenido algunas oportunidades, pero no es suficiente. Sabíamos que veníamos a jugar contra un rival muy fuerte y hemos intentado ser un equipo duro, pero no lo hemos conseguido […] Los jugadores trabajan muy duro, el esfuerzo es fantástico. El problema es que no pasamos bien el balón. Este es nuestro principal problema”.

Marcelino: “Hemos tenido trabajo, paciencia, ritmo, intensidad, compromiso… hemos tenido muchas cosas hoy. En el segundo tiempo hemos tenido el acierto, los goles han ido cayendo y a medida que iban cayendo los goles el rival iba cediendo en su entusiasmo y eso propició una tarde dulce de fútbol […] El juego del rival en el primer tiempo nos incomodo en exceso. Era un juego constantemente de balón largo y segunda acción; quizá debido a nuestra primera línea de presión había una zona  intermedia algo libre entre centrocampistas y defensas. Ellos aprovechaban los rechaces, pero con el pasar de los minutos hemos ido corrigiendo ese posicionamiento, hemos mejorado la precisión y nos hemos hecho con el dominio. La paciencia ha sido un factor determinante para el resultado final”.

Sustituciones: Chory Castro entró al campo por Pardo (65′) para encontrar una opción más en ataque. Zurutuza pasó de la banda a cubrir el mal posicionamiento de Pardo. Pero Moyes no contaba con que ‘Zuru’ estuviera también fatigado y no tardó en meter a Finnbogason (77′) por el vascofrancés. Prieto pasó a la medular (significativo que tuviera a alguien como Gaztañaga en el banquillo y no lo utilizara para tal contexto) y el islandés se sumó a la artillería. Hervías saltó al césped por Canales (87′) para disputar los minutos minales.

↑Aplauso de la semana: Zubikarai. A pesar de haberse comido el cuarto gol, fue de lo poco salvable del equipo en los minutos que la Real estuvo viva en el marcador.

↓Suspenso de la semana: las bandas. Es injusto individualizar en las derrotas. Pero es evidente que tanto De la Bella como Carlos Martínez necesitaban tener la ayuda de sus compañeros de banda. Tanto en ataque como en defensa, ni Zuru, ni Prieto supieron leer el partido.

Nota: todas las imágenes se pueden ampliar haciendo click (se abrirá otra pestaña)

Un comentario en “Día 3: Villarreal-Real Sociedad (4-0) o cuando Bruno decidió romper

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